Para Mike Fernandez, el nuevo Centro de Emergencias Independiente de Mount Sinai en Westchester es mucho más que un proyecto de construcción.
Fernandez, gerente de proyecto de la empresa Brasfield and Gorrie, ha pasado los últimos seis años trabajando exclusivamente en la construcción de instalaciones médicas en el sur de la Florida. Hoy lidera la construcción del nuevo centro de emergencias que ofrecerá atención crítica en una comunidad que conoce desde niño.
Fernandez creció en el área de Westchester y ha visto cómo el vecindario ha evolucionado con el paso de los años, con más edificios de apartamentos y nuevos comercios, pero con pocas opciones cercanas de atención médica de emergencia.
Muchas de sus amistades y familiares aún viven en la zona, incluyendo un tío que trabaja como bombero en una estación cercana al proyecto.
“No veo esto solo como un trabajo o como ganar un cheque,” dijo Fernandez. “Las personas que viven aquí, mi familia, mis amigos, incluso mi tío que trabaja como bombero cerca, podrían venir a este centro algún día. Saber que estoy ayudando a mi propia comunidad es una gran motivación para mí.”
El proyecto alcanzó recientemente un importante hito con la ceremonia de topping off, que marca la finalización de la estructura del edificio. El nuevo centro está ubicado en 8200 SW 8th Street y forma parte de la primera fase del futuro campus médico de Mount Sinai en Westchester, que con el tiempo se convertirá en el segundo hospital de Mount Sinai en el sur de la Florida.
Cuando abra, el centro contará con:
- 26 salas de emergencia
- Unidad de recepción Baker Act
- Servicios avanzados de imágenes como MRI, CT y ultrasonido
- Cafetería y cocina para pacientes y visitantes
Las fases futuras incluirán camas de hospitalización, áreas quirúrgicas y consultorios médicos especializados.
Para Fernandez, este proyecto también ha sido uno de los más complejos de su carrera desde el punto de vista técnico. La construcción utilizó el método de tilt-up, en el que grandes paneles de concreto se fabrican en el suelo y luego se levantan con grúas para formar las paredes del edificio.
Algunos de los paneles tenían un grosor de 14 pulgadas y pesaban más de 270,000 libras. El exterior completo del edificio se levantó en aproximadamente diez días, aunque ese proceso requirió meses de planificación previa para que cada puerta, ventana y componente eléctrico estuviera ubicado correctamente antes de levantar los paneles.
“Ver cómo este lugar pasó de ser un concesionario de autos a tener salas para MRI y áreas de emergencia ha sido una de las partes más emocionantes de mi trabajo,” explicó Fernandez. “No hay dos días iguales y puedes ver todo el ciclo del proyecto, desde el inicio hasta que está listo para recibir pacientes.”
A lo largo de su carrera, Fernandez ha trabajado en proyectos importantes como la expansión de una torre quirúrgica en Nicklaus Children’s Hospital y varias instalaciones de Mount Sinai Medical Center. Aunque no planeaba inicialmente especializarse en construcción médica, dice que encontró un sentido especial en este tipo de proyectos.
“Podría estar construyendo hoteles o edificios de apartamentos, pero la atención médica es diferente,” dijo. “Sientes que estás haciendo algo que realmente beneficia a la comunidad.”
Con los trabajos interiores avanzando y la instalación de equipos médicos en marcha, Fernandez mantiene el enfoque en el objetivo final: que el centro abra sus puertas y comience a atender a los residentes de Westchester.
“Después de tanto tiempo trabajando en un proyecto, a veces te concentras en los problemas diarios,” añadió. “Pero luego recuerdas que estás construyendo algo que va a ayudar a la comunidad, y eso te da motivación para seguir adelante.”.








