By Commissioner René García
Human trafficking is one of the most serious violations of human dignity and a reality that affects communities around the world, including our county. As the Commissioner for Miami-Dade’s District 13 and a former Florida State Senator, I have dedicated years to foster institutional partnerships and secure resources that strengthen our community’s response and protect victims.
During my time in the Florida Senate, I was among the first lawmakers to create and champion pioneering programs in coordination with Miami-Dade State Attorney Katherine Fernández Rundle and organizations such as Camillus House. These initiatives directed funding toward victim care and recovery, establishing the foundation for a comprehensive, compassionate, and effective approach to combat this terrible crime.
It is crucial to understand that human trafficking, whether sexual or labor-related, is not confined to kidnappings, taking victims across borders, or organized networks. It also occurs close to home in our community: individuals misled by false job or modeling opportunities, minors coerced into producing sexual content, and others subjected to labor or sexual exploitation through threats, debt, or psychological coercion. Recognizing these forms and reporting them to authorities is essential.
With major international events approaching, including the FIFA World Cup in Miami, collaboration between residents and authorities becomes even more important. Large events bring increased visitors and economic activity, which can heighten the vulnerability of at-risk individuals if proactive, coordinated action is not taken.
Warning signs may include people appearing under someone else’s control, showing fear, anxiety, or submissiveness, or exhibiting evidence of physical abuse, confinement, or labor exploitation.
It is vital that young people and their families discuss these risks and prioritize safety. They should carefully vet any offers of transportation, housing, or employment, keep friends or family informed of their plans and whereabouts, and trust their instincts when situations feel unsafe. Additionally, it is important to know that authorities and the National Human Trafficking Hotline (1-888-373-7888) are always available to provide assistance or report suspicious activity. More information and resources can also be found at www.humantraffickinghotline.org.
If you encounter a suspicious situation, report it immediately to local law enforcement or the hotline. Community engagement is key to saving lives and protecting those who cannot ask for help themselves.
Recently, I met with the Human Trafficking Coalition, representatives from Miami-Dade Public Schools, and the Share Your Heart Foundation to strengthen prevention, education, and inter-institutional coordination. These efforts aim to expand awareness programs in schools, improve early detection mechanisms, and reinforce support networks for victims, a collaborative approach that underscores our unwavering commitment to the dignity and safety of everyone who lives, works, or visits our county.
I encourage residents and visitors alike to stay informed, report suspicious activity, and support local initiatives that combat human trafficking. The safety of Miami-Dade relies on a vigilant, compassionate, and committed community.
René García
Commissioner, Miami-Dade District 13
Mi compromiso con Miami-Dade y la lucha contra el tráfico humano
Por el Comisionado René García
El tráfico humano es una de las violaciones más graves a la dignidad humana y una realidad que afecta a comunidades de todo el mundo, incluido nuestro condado. Como comisionado del Distrito 13 de Miami-Dade y exsenador de Florida, he trabajado durante años para impulsar políticas públicas, alianzas institucionales y obtener recursos que fortalezcan la respuesta de nuestra comunidad y protejan a las víctimas.
En el Senado de Florida fui uno de los primeros legisladores en crear y promover programas pioneros en coordinación con la Fiscal Estatal de Miami-Dade, Katherine Fernández Rundle y organizaciones como Camillus House. Estos esfuerzos permitieron destinar fondos a la atención y recuperación de víctimas, sentando las bases de un enfoque integral, compasivo y efectivo para enfrentar este horrible delito.
Es importante dejar claro que el tráfico sexual y laboral no se limita únicamente a secuestros, traslados internacionales o redes organizadas. En nuestra comunidad también ocurre de manera cercana y cotidiana: personas engañadas con falsas promesas de empleo o modelaje, jóvenes obligados a producir contenido sexual, individuos sometidos a explotación laboral o sexual bajo amenazas, deudas o coerción psicológica. Reconocer estas formas y reportarlas a las autoridades es fundamental.
Con la proximidad de grandes eventos internacionales, como el Mundial de Fútbol en Miami, la colaboración entre residentes y autoridades adquiere especial relevancia. Estos eventos generan un aumento de visitantes y actividad económica, lo que puede incrementar la vulnerabilidad de personas en riesgo si no actuamos de manera preventiva y coordinada.
Algunas señales de alerta incluyen personas que parecen estar bajo el control de un tercero, que muestran miedo, ansiedad o sumisión, o que presentan indicios de abuso físico, privación de libertad o explotación laboral.
Es fundamental que los jóvenes y sus familias hablen sobre estos temas y prioricen su seguridad. Deben verificar cuidadosamente cualquier oferta de transporte, alojamiento o empleo, mantener informados a familiares o amigos sobre sus planes y ubicación y confiar en su intuición ante situaciones que resulten incómodas o inseguras. Además, es vital saber que siempre se puede contactar a las autoridades o a la Línea Nacional contra el Tráfico Humano (1-888-373-7888) para solicitar ayuda o reportar situaciones sospechosas. También pueden encontrar información y recursos en www.humantraffickinghotline.org.
Si identifica una situación sospechosa, notifíquelo de inmediato a la policía local o a la línea mencionada. La colaboración ciudadana es clave para salvar vidas y proteger a quienes no pueden pedir ayuda por sí mismos.
Recientemente me reuní con la Coalición contra el Tráfico Humano, representantes de los Colegios Públicos de Miami-Dade y la Fundación Share Your Heart, con el objetivo de fortalecer la prevención, la educación y la coordinación interinstitucional. Estas reuniones buscan ampliar los programas de concientización en escuelas, mejorar los mecanismos de detección temprana y reforzar las rutas de apoyo para las víctimas.
Un trabajo conjunto que refleja el compromiso firme con la dignidad y la seguridad de todos los que viven, trabajan o visitan nuestro condado.
Es por ello que invito a residentes y visitantes a informarse, reportar actividades sospechosas y respaldar las iniciativas locales que combaten el tráfico humano. La seguridad de Miami-Dade depende de una comunidad vigilante, solidaria y comprometida.
René García
Comisionado del Distrito 13 de Miami-Dade








