El Subaru BRZ es un automóvil deportivo compacto que subraya la pureza de la conducción por encima de la potencia bruta. Desde su primera generación, este “dos plazas” de la marca japonesa, ha apostado por un enfoque clásico: motor delantero y tracción trasera, centro de gravedad bajo y una puesta a punto orientada al conductor. En su versión más reciente, el BRZ refina esa receta con mejoras en el chasis, la dirección y la ergonomía, manteniendo su carácter accesible y entretenido.
Estéticamente, el Subaru BRZ combina líneas musculosas con proporciones deportivas: capó largo, cabina un poco atrás y una postura baja que comunica agilidad aun estando detenido. El interior, aunque no pretende ser lujoso, es funcional y orientado al conductor. Los asientos ofrecen buen soporte lateral para conducción dinámica; eso sí, los materiales usados en los acabados de algunos paneles dejan un tanto a desear El diseño del tablero es sencillo y los controles están bien ubicados, aunque la pantalla central y el sistema de infoentretenimiento no son propiamente los más apetecidos.
Al Subaru BRZ lo impulsa un motor bóxer de cuatro cilindros horizontalmente opuestos, con 2.4 litros de desplazamiento y sistema de admisión atmosférico, que es el mismo que impulsa a su primo hermano, el Toyota GR86. Esta unidad motriz entrega 228 caballos de potencia y 184 libras por pie de torsión, que se transfieren al eje trasero mediante una transmisión que puede ser manual, estándar, o automática, opcional, ambas de seis velocidades. El BRZ acelera de 0 a 60 millas por hora en 5.5 segundos y consume un galón de gasolina regular por cada 20 millas en la ciudad y 27 millas en la autopista.
Donde el Subaru BRZ realmente se destaca es en el chasis. La suspensión está diseñada para ofrecer una precisión notable: la carrocería se aprecia contenida, la dirección es directa y comunica información precisa del asfalto. El balance entre control y comodidad es acertado; en carreteras con muchas curvas el auto se siente vivo y ágil, y en uso diario su firmeza no resulta agotadora. La tracción trasera permite cierto juego con el límite, lo que lo hace muy atractivo para quienes disfrutan conducir en carreteras sinuosas o en circuitos ligeros.
- Subaru BRZ SE MY25
- Subaru BRZ TS MY25
- Subaru BRZ SE MY25
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En las curvas, el Subaru BRZ transmite confianza. La combinación de un centro de gravedad bajo, una distribución de peso cercana a la ideal y una suspensión bien puesta a punto, proporciona estabilidad y control. Los sistemas de asistencia electrónicos están presentes sin resultar intrusivos; permiten al conductor jugar con los límites cuando se desea, y actúan con criterio cuando es necesario. En materia de seguridad activa y pasiva cumple con los estándares modernos, aunque no siempre incorpora todas las ayudas avanzadas de sus competidores más caros.
Como automóvil de uso diario, el Subaru BRZ ofrece ventajas, pero también hace concesiones. Su consumo es razonable para un deportivo de su naturaleza, pero se nota cuando se le exige. El maletero es pequeño y la habitabilidad trasera es casi simbólica, por lo que se adapta mejor a parejas o conductores que no necesitan mucha versatilidad. Para desplazamientos urbanos y trayectos de fin de semana ofrece una experiencia gratificante; no obstante, quien busque un coche para transportar a menudo pasajeros o equipaje abundante puede sentirse limitado.
El Subaru BRZ ofrece una propuesta de valor clara: experiencia de conducción por encima de la extravagancia tecnológica. Su precio, que comienza en los $36,465 dólares, compite con deportivos compactos y coupés más potentes, pero la diferencia viene en la sensación de conducción y la pureza dinámica. Para el entusiasta que valora el tacto, la precisión y la diversión al volante, el BRZ es una compra coherente.
El BRZ de Subaru es un auto concebido para disfrutar al volante. No busca impresionar con números, sino con sensaciones. Su equilibrio entre chasis, dirección y motor atmosférico lo convierten en una opción irresistible para puristas y conductores que disfrutan controlar manejando el auto más que ser transportados en él. Quienes valoran la conexión con la carretera y la satisfacción de una transmisión bien afinada, siguen encontrando en el Subaru BRZ una de las mejores opciones en su segmento.













